miércoles 26 de septiembre de 2007

Una Alegría para Compartir

Una Alegría para Compartir.

Ayer, leyendo el periódico Perú 21, me enteré que una joven invidente había ingresado a la Universidad de San Marcos en el primer puesto en la escuela de literatura. Su nombre es Evelyn Calderón León y tiene 20 años de edad.
Aquella noticia me hizo acordar a mis tiempos de universitario. Pero también, al saber que Evelyn ha ingresado, viene a mi mente la inquietud de hacer algunas reflexiones.
Realmente es encomiable su logro. Pero ojalá que su esfuerzo se vea correspondido con el apoyo y la comprensión que va a necesitar para salir adelante en ésta nueva etapa de su vida que recién comienza. Evelyn, y los jóvenes invidentes de su generación no solo representan el futuro, sino son un presente al cual debemos prestarle toda nuestra atención.
Felizmente, hoy los jóvenes cuentan con ayudas tecnológicas que les permiten acceder al mundo del conocimiento, en una forma que en mí época no era posible.
Cuánto deseo que al recibirse de profesionales puedan encontrar la oportunidad de trabajar en los campos en los que se han preparado.
¡Bien por ellos!

1 comentarios:

Sonia flint dijo...

A lo largo de mi vida he concido mucha gente, buena o mala.
Sobresaliente en capacidad y amor al prójimo, solo conozco a Luis Hernandez, quien ve mucho más que quienes tenemos una supuesta vista.
Lucho es un ser múltiple, pero lo más maravilloso que tiene es que siempre está dispuesto a ayudar, a escuchar y no hay egoísmos en él.
Sonia Flint.