¡Feliz día al Operador Telefónico!
“¿Qué anexo desea por favor?”.
Ayer fue el día del operador de centrales telefónicas. Por eso, vaya desde aquí mi saludo a todos aquellos que se desempeñan en ese campo.
No somos pocos los invidentes que a lo largo de los años hemos logrado un puesto de trabajo. ¿Cómo así? Quizás tú me preguntarás, ¿en qué campo? Y yo te digo que precisamente, en el de los operadores telefónicos.
Mientras que muchas otras puertas laborales permanecían cerradas, para quienes incluso teníamos un título profesional, las telecomunicaciones se convirtieron en una alternativa laboral, efectiva y concreta. Nos dieron una oportunidad para llevar el pan a nuestros hogares, a cambio de dar un servicio productivo.
Aquí, deseo destacar el papel realmente trascendental de Jaime Salas Muñoz. Fue gracias a su tesonera labor que un buen número de ciegos se pudo formar para trabajar como telefonistas.
“Un momentito por favor, que la extensión está ocupada”.
Al recordar aquellos tiempos en los que contestaba tantas llamadas, me vienen a la cabeza una y mil anécdotas. Recuerdo que en una ocasión una chica me dijo: “ay, ¡creo que por su voz, me voy a enamorar de usted!”.
Pero más allá de las anécdotas y las felicitaciones, me pregunto, ¿podrán seguir siendo las centrales telefónicas una alternativa de trabajo para los invidentes? Porque sin duda la tecnología avanza, y hoy por ejemplo, hay sistemas que le permiten al mismo usuario o cliente hacer su conexión, desde su teléfono: “Si conoce el número de anexo, digítelo por favor.”.
Hoy, se nos plantea un reto muy grande. Los invidentes nos enfrentamos a la necesidad de reinventarnos, recalificarnos, capacitarnos día a día para conseguir trabajo. Nosotros estamos dispuestos a enfrentar aquel reto. Pero al respecto, me gustaría decir que para ello necesitamos que la comunidad nos abra sus puertas, y nos de nuevas oportunidades.
Para terminar, quiero compartir contigo un simple pensamiento de mi cosecha:
Hoy ya no es necesario que me sirvas el pescado porque no veo. Los avances de la tecnología permiten que yo también pueda salir a pescar, y por eso te pido que me des, ¡la ocasión que tanto busco para salir adelante!
sábado 29 de septiembre de 2007
miércoles 26 de septiembre de 2007
Una Alegría para Compartir
Una Alegría para Compartir.
Ayer, leyendo el periódico Perú 21, me enteré que una joven invidente había ingresado a la Universidad de San Marcos en el primer puesto en la escuela de literatura. Su nombre es Evelyn Calderón León y tiene 20 años de edad.
Aquella noticia me hizo acordar a mis tiempos de universitario. Pero también, al saber que Evelyn ha ingresado, viene a mi mente la inquietud de hacer algunas reflexiones.
Realmente es encomiable su logro. Pero ojalá que su esfuerzo se vea correspondido con el apoyo y la comprensión que va a necesitar para salir adelante en ésta nueva etapa de su vida que recién comienza. Evelyn, y los jóvenes invidentes de su generación no solo representan el futuro, sino son un presente al cual debemos prestarle toda nuestra atención.
Felizmente, hoy los jóvenes cuentan con ayudas tecnológicas que les permiten acceder al mundo del conocimiento, en una forma que en mí época no era posible.
Cuánto deseo que al recibirse de profesionales puedan encontrar la oportunidad de trabajar en los campos en los que se han preparado.
¡Bien por ellos!
Ayer, leyendo el periódico Perú 21, me enteré que una joven invidente había ingresado a la Universidad de San Marcos en el primer puesto en la escuela de literatura. Su nombre es Evelyn Calderón León y tiene 20 años de edad.
Aquella noticia me hizo acordar a mis tiempos de universitario. Pero también, al saber que Evelyn ha ingresado, viene a mi mente la inquietud de hacer algunas reflexiones.
Realmente es encomiable su logro. Pero ojalá que su esfuerzo se vea correspondido con el apoyo y la comprensión que va a necesitar para salir adelante en ésta nueva etapa de su vida que recién comienza. Evelyn, y los jóvenes invidentes de su generación no solo representan el futuro, sino son un presente al cual debemos prestarle toda nuestra atención.
Felizmente, hoy los jóvenes cuentan con ayudas tecnológicas que les permiten acceder al mundo del conocimiento, en una forma que en mí época no era posible.
Cuánto deseo que al recibirse de profesionales puedan encontrar la oportunidad de trabajar en los campos en los que se han preparado.
¡Bien por ellos!
lunes 24 de septiembre de 2007
Un Deporte Sonoro
Un Deporte Sonoro.
Con gran alegría hemos recibido la victoria que ayer obtuvo el tenista nacional Luis Horna, frente a Max Mirnyi. Por fin, el Perú estará presente a nivel mundial en la Copa Davis, ¡y eso merece un salud!
Podría parecerte raro que un invidente sienta atracción por el tenis. Pero déjame contarte que dicho deporte a mí sí me llama la atención, ¿y cómo así? Es que tengo la alternativa de seguir el desarrollo del juego, mediante el oído.
Fíjate que yo no había descubierto eso, como una posibilidad. Pero una mañana me puse a escuchar la televisión. Se estaba jugando un partidito, y me di cuenta que el primero en cerrar la boca a la hora que salía la pelota, ¡era el narrador! Eso me pareció algo increíble, ¡pero es que nadie hablaba!
No habían arengas a favor de ninguna de las partes en competencia. El silencio era total, y podía escuchar cómo la pelota daba bote. Lamentablemente la transmisión del sonido no era estereofónica; de haberlo sido, la cosa se hubiese tornado mucho más interesante.
Me daba cuenta del instante en el que el juego se detenía. Entonces, el narrador se limitaba a decirme lo suficiente: “Ahora le toca sacar a Fulanito”, y yo podía escuchar el sonido que hacía la raqueta, cuando golpeaba la bola.
El tenis tiene una sonoridad que me permite sentirme como un espectador más de aquel deporte. Las condiciones en las que este se da, como la del silencio que he citado, permiten que un ciego, previamente orientado frente a la cancha, con algunas indicaciones, sepa qué jugador está a la izquierda o derecha del campo para así mediante el oído saber quien inicia el juego o quien contesta la bola, si es que no la ha perdido.
Por eso, yo sí disfruto de aquel deporte, y celebro el sonoro triunfo que Luis Horna le ha dado al Perú. ¡Que sigan sonando los éxitos!
Con gran alegría hemos recibido la victoria que ayer obtuvo el tenista nacional Luis Horna, frente a Max Mirnyi. Por fin, el Perú estará presente a nivel mundial en la Copa Davis, ¡y eso merece un salud!
Podría parecerte raro que un invidente sienta atracción por el tenis. Pero déjame contarte que dicho deporte a mí sí me llama la atención, ¿y cómo así? Es que tengo la alternativa de seguir el desarrollo del juego, mediante el oído.
Fíjate que yo no había descubierto eso, como una posibilidad. Pero una mañana me puse a escuchar la televisión. Se estaba jugando un partidito, y me di cuenta que el primero en cerrar la boca a la hora que salía la pelota, ¡era el narrador! Eso me pareció algo increíble, ¡pero es que nadie hablaba!
No habían arengas a favor de ninguna de las partes en competencia. El silencio era total, y podía escuchar cómo la pelota daba bote. Lamentablemente la transmisión del sonido no era estereofónica; de haberlo sido, la cosa se hubiese tornado mucho más interesante.
Me daba cuenta del instante en el que el juego se detenía. Entonces, el narrador se limitaba a decirme lo suficiente: “Ahora le toca sacar a Fulanito”, y yo podía escuchar el sonido que hacía la raqueta, cuando golpeaba la bola.
El tenis tiene una sonoridad que me permite sentirme como un espectador más de aquel deporte. Las condiciones en las que este se da, como la del silencio que he citado, permiten que un ciego, previamente orientado frente a la cancha, con algunas indicaciones, sepa qué jugador está a la izquierda o derecha del campo para así mediante el oído saber quien inicia el juego o quien contesta la bola, si es que no la ha perdido.
Por eso, yo sí disfruto de aquel deporte, y celebro el sonoro triunfo que Luis Horna le ha dado al Perú. ¡Que sigan sonando los éxitos!
miércoles 19 de septiembre de 2007
¡Que Vengan los Nuevos Vientos!
¡Que Vengan los Nuevos Vientos!
En esta oportunidad, te contaré que ayer martes estuve en el congreso de la república. Fui para asistir a un encuentro con el Dr. Wilfredo Guzmán Jara, flamante nuevo presidente de la Organización Mundial de Personas con Discapacidad.
El encuentro se produjo luego que Wilfredo Guzmán fuese recibido por el presidente del parlamento Dr. Luis González Posada. Había diversos líderes del sector de personas con discapacidad que esperaban. Lógicamente se dieron saludos, abrazos, aplausos y felicitaciones tan pronto como Guzmán llegó al encuentro.
Pero lo que me gustaría destacar de aquella reunión es la predisposición al diálogo y al trabajo en conjunto, que él puso de manifiesto, al momento de dirigirse a quienes allí estábamos. Resulta que el congresista Michael Urtecho y el Dr. Guillermo Vega, jefe de la Dirección de Personas con Discapacidad del Ministerio de la Mujer y el Desarrollo, también expresaron la misma predisposición. Lo hicieron al momento de tomar la palabra en el encuentro.
Para mí eso representa un despertar de expectativas. Es como si nuevos vientos comenzaran a soplar a favor de todo nuestro colectivo, y si así fuese, yo creo que no deberíamos perder la oportunidad de oro que hoy tenemos para abrir nuestras alas a esos vientos.
A lo mejor, ¡ahora es cuando! Tomemos la decisión de echar a volar nuestros proyectos e ilusiones. Pero por favor, hagámoslo, ¡todos unidos! Cuanto más juntos trabajemos, ¡más alto podremos llegar! De nosotros depende.
Pongamos cada uno de nuestra parte, y hagamos nuestra una ocasión como esta, para salir adelante. Yo ya estoy cansado de decir que no se puede, y no, no me gustaría que las nuevas generaciones digan de nosotros: “Nuestros mayores no lo quisieron hacer”.
En esta oportunidad, te contaré que ayer martes estuve en el congreso de la república. Fui para asistir a un encuentro con el Dr. Wilfredo Guzmán Jara, flamante nuevo presidente de la Organización Mundial de Personas con Discapacidad.
El encuentro se produjo luego que Wilfredo Guzmán fuese recibido por el presidente del parlamento Dr. Luis González Posada. Había diversos líderes del sector de personas con discapacidad que esperaban. Lógicamente se dieron saludos, abrazos, aplausos y felicitaciones tan pronto como Guzmán llegó al encuentro.
Pero lo que me gustaría destacar de aquella reunión es la predisposición al diálogo y al trabajo en conjunto, que él puso de manifiesto, al momento de dirigirse a quienes allí estábamos. Resulta que el congresista Michael Urtecho y el Dr. Guillermo Vega, jefe de la Dirección de Personas con Discapacidad del Ministerio de la Mujer y el Desarrollo, también expresaron la misma predisposición. Lo hicieron al momento de tomar la palabra en el encuentro.
Para mí eso representa un despertar de expectativas. Es como si nuevos vientos comenzaran a soplar a favor de todo nuestro colectivo, y si así fuese, yo creo que no deberíamos perder la oportunidad de oro que hoy tenemos para abrir nuestras alas a esos vientos.
A lo mejor, ¡ahora es cuando! Tomemos la decisión de echar a volar nuestros proyectos e ilusiones. Pero por favor, hagámoslo, ¡todos unidos! Cuanto más juntos trabajemos, ¡más alto podremos llegar! De nosotros depende.
Pongamos cada uno de nuestra parte, y hagamos nuestra una ocasión como esta, para salir adelante. Yo ya estoy cansado de decir que no se puede, y no, no me gustaría que las nuevas generaciones digan de nosotros: “Nuestros mayores no lo quisieron hacer”.
sábado 15 de septiembre de 2007
Más que un Recuerdo
Más que un Recuerdo.
Hoy, se cumple ya un mes del fatídico terremoto, que destruyó buena parte de la ciudad de Pisco y que fue sentido en diversos lugares del Perú. Qué increíble, ¡cómo ha pasado el tiempo desde aquel 15 de agosto! Parecería que hubiese sido ayer, y aún hoy queda el recuerdo de la impactante impresión, que aquel momento nos dejara.
Pero no es el recuerdo de aquello lo que me lleva a conversarte en esta oportunidad. De lo que deseo hablarte ahora, es de las implicancias del terremoto como tal. Estas no son pocas, y pueden verse reflejadas en el terreno de lo humano.
Por ejemplo, ¿hay alguna relación entre el terremoto y la discapacidad? Lógicamente sí. Ah, no te imaginas qué bravo resulta darte cuenta que todo suena y tiembla, cuando tú no puedes caminar, o no ves y no sabes para dónde ir, ¡más aún, si estás solo!
Pero hay otro aspecto que me gustaría abordar en esta ocasión. Se trata de lo que puede significar el adquirir una discapacidad en medio de un terremoto. Este es un punto que a mí entender, debería hacernos pensar.
Por su magnitud, los acontecimientos del miércoles 15 de agosto habrían de marcar un antes y un después físico, sensorial y mental. Estoy pensando en personas que hasta esa tarde contaban con todos sus sentidos, podían utilizar sus extremidades, y se encontraban emocionalmente equilibradas. Luego de lo ocurrido, tales personas se verían en la situación de tener que sobrellevar una discapacidad, sin haberlo sospechado, y a partir de esos instantes, la vida es totalmente distinta para ellos.
Quienes hemos nacido con alguna limitación podemos comprender cuan difícil debe ser para éstas personas enfrentarse al impacto físico y emocional que deben estar experimentando. Yo creo que hay que darles toda la ayuda que se merecen. Darles esa ayuda sí vale la pena. ¿Por qué? Porque aún cuando hubieran adquirido una discapacidad en el terremoto podrían salir adelante y tienen todo el derecho de hacerlo. ¡No los abandonemos!
Hoy, se cumple ya un mes del fatídico terremoto, que destruyó buena parte de la ciudad de Pisco y que fue sentido en diversos lugares del Perú. Qué increíble, ¡cómo ha pasado el tiempo desde aquel 15 de agosto! Parecería que hubiese sido ayer, y aún hoy queda el recuerdo de la impactante impresión, que aquel momento nos dejara.
Pero no es el recuerdo de aquello lo que me lleva a conversarte en esta oportunidad. De lo que deseo hablarte ahora, es de las implicancias del terremoto como tal. Estas no son pocas, y pueden verse reflejadas en el terreno de lo humano.
Por ejemplo, ¿hay alguna relación entre el terremoto y la discapacidad? Lógicamente sí. Ah, no te imaginas qué bravo resulta darte cuenta que todo suena y tiembla, cuando tú no puedes caminar, o no ves y no sabes para dónde ir, ¡más aún, si estás solo!
Pero hay otro aspecto que me gustaría abordar en esta ocasión. Se trata de lo que puede significar el adquirir una discapacidad en medio de un terremoto. Este es un punto que a mí entender, debería hacernos pensar.
Por su magnitud, los acontecimientos del miércoles 15 de agosto habrían de marcar un antes y un después físico, sensorial y mental. Estoy pensando en personas que hasta esa tarde contaban con todos sus sentidos, podían utilizar sus extremidades, y se encontraban emocionalmente equilibradas. Luego de lo ocurrido, tales personas se verían en la situación de tener que sobrellevar una discapacidad, sin haberlo sospechado, y a partir de esos instantes, la vida es totalmente distinta para ellos.
Quienes hemos nacido con alguna limitación podemos comprender cuan difícil debe ser para éstas personas enfrentarse al impacto físico y emocional que deben estar experimentando. Yo creo que hay que darles toda la ayuda que se merecen. Darles esa ayuda sí vale la pena. ¿Por qué? Porque aún cuando hubieran adquirido una discapacidad en el terremoto podrían salir adelante y tienen todo el derecho de hacerlo. ¡No los abandonemos!
miércoles 12 de septiembre de 2007
Una Noticia que sí es Noticia
Una noticia que sí es noticia:
Hace muy pocos días, se ha elegido al nuevo presidente de La Organización Mundial de Personas con discapacidad. Pero acerca de ello, no se ha hablado mucho entre nosotros, y por eso, me gustaría hacer algunos comentarios.
Tú me preguntarás, ¿de dónde es el presidente electo? Y a modo de respuesta, te cuento que es nada más ni nada menos que un peruano. Sí, se trata del abogado Wilfredo Guzmán Jara, quien a su vez preside la Confederación Nacional de Discapacitados de nuestro país.
Te cuento que en el Perú estamos en el decenio de las personas con discapacidad. En ese marco, yo hubiera esperado que la elección del Dr. Guzmán como presidente de una organización mundial tenga la difusión que el hecho en sí merecía. No se trataba de un acontecimiento cualquiera. No es que algún discapacitado del Perú hubiese llegado a los cuartos de finales de un torneo de football.
Uno de los nuestros, ha pasado a ser la cabeza visible de millones de discapacitados del mundo entero, y para mí, eso tiene una lectura muy especial. Es una prueba de cuánto vale el proponerse algo y luchar por conseguirlo. Significa que sí se puede, y que por tanto, sí merece la pena todo el esfuerzo que uno tenga que hacer por alcanzar sus ideales, en los diferentes terrenos de la vida.
Entre los discapacitados, habemos quienes creemos que nuestras limitaciones no tienen porqué ser un pero que valga, frente a una meta, a un propósito que nos pudiéramos trazar. El Dr. Guzmán lo está demostrando con hechos. ¿No te parece que ello debería ser noticia?
Hace muy pocos días, se ha elegido al nuevo presidente de La Organización Mundial de Personas con discapacidad. Pero acerca de ello, no se ha hablado mucho entre nosotros, y por eso, me gustaría hacer algunos comentarios.
Tú me preguntarás, ¿de dónde es el presidente electo? Y a modo de respuesta, te cuento que es nada más ni nada menos que un peruano. Sí, se trata del abogado Wilfredo Guzmán Jara, quien a su vez preside la Confederación Nacional de Discapacitados de nuestro país.
Te cuento que en el Perú estamos en el decenio de las personas con discapacidad. En ese marco, yo hubiera esperado que la elección del Dr. Guzmán como presidente de una organización mundial tenga la difusión que el hecho en sí merecía. No se trataba de un acontecimiento cualquiera. No es que algún discapacitado del Perú hubiese llegado a los cuartos de finales de un torneo de football.
Uno de los nuestros, ha pasado a ser la cabeza visible de millones de discapacitados del mundo entero, y para mí, eso tiene una lectura muy especial. Es una prueba de cuánto vale el proponerse algo y luchar por conseguirlo. Significa que sí se puede, y que por tanto, sí merece la pena todo el esfuerzo que uno tenga que hacer por alcanzar sus ideales, en los diferentes terrenos de la vida.
Entre los discapacitados, habemos quienes creemos que nuestras limitaciones no tienen porqué ser un pero que valga, frente a una meta, a un propósito que nos pudiéramos trazar. El Dr. Guzmán lo está demostrando con hechos. ¿No te parece que ello debería ser noticia?
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