lunes 29 de octubre de 2007

¿Qué Quisieras Preguntarme?

¿Qué Quisieras Preguntarme?

Hoy, pensaba hablarte acerca de los buenos vientos que están soplando, en cuanto a la Convención de Los Derechos de las Personas con Discapacidad. Realmente va a ser de suma importancia que nuestros derechos sean finalmente consagrados, a nivel internacional, y en nuestro país.
Sin embargo, me puse a pensar en ti, ¡y a buena hora! Sí, a buena hora, porque entonces me di cuenta que hay dos asuntos muy importantes: que conozcas los alcances de la mencionada comisión, pero que antes de ello te puedas compenetrar con nosotros, como personas con discapacidad, para que realmente nos conozcas.
Me encantaría poder ayudarte a que te familiarices con nuestra problemática. Sería muy interesante que observes sus diversas implicancias, para que luego entiendas la real dimensión y trascendencia que el espíritu de la Convención tiene, y para que entonces comprendas de qué se trata.
¿Cómo ayudarte a que nos conozcas?
Cuando escribo me pongo en tu lugar, y me imagino que te harás una y mil interrogantes. Por tanto te digo desde ya, ¡pregúntame lo que desees! Si puedo te respondo, o de lo contrario, pues buscaremos juntos la respuesta.
Yo podría conversarte de mi experiencia. Quizás, algo de lo que me ha tocado vivir sirva para darte ciertas ideas, sobre lo que significa el llevar consigo una discapacidad. Ah, en cuanto a esto último la cosa no es fácil; pero podría hacerse más viable si nos fuésemos conociendo.
En torno a la discapacidad, hay muchos mitos y leyendas. Se dan exageraciones conceptuales extremadamente negativas, así como aparentemente positivas, que por ser eso (exageraciones) no son nada buenas, y en el fondo, no dejan que se nos vea ni se nos tome, tal como somos los discapacitados en la realidad.
De allí la interrogante que te hago: ¿Qué quisieras preguntarme?

jueves 25 de octubre de 2007

Accesibilidad e Inclusión

ACCESO E INCLUSIÓN.

Suele hablarse mucho acerca de la inclusión de las personas con discapacidad, y está muy bien que se toque el tema. Pero pienso, por experiencia propia, que a la hora de poner el tema sobre el tapete hay aspectos que deben ser tomados en cuenta, con más énfasis del que hoy se les da.
Uno de aquellos aspectos a los que me quiero referir es el de la accesibilidad. Considero que se trata de algo fundamental, y me gustaría decir que si no hablamos de dicho aspecto, mal podríamos hablar de inclusión como tal.
La accesibilidad implica mucho más que el derribamiento de barreras arquitectónicas, que ciertamente se encuentran por aquí y por allá, y privan a quienes tienen problemas de movilización física, de la posibilidad de ingresar a un buen número de lugares. Debe ser entendida desde una perspectiva integral, para a partir de allí observar sus derivaciones, que se traducen en implicancias específicas.
La accesibilidad requiere ser concebida a partir de la persona humana, que a fin de cuentas es el centro y el fin de todo lo que debiera estar a su alcance, para su uso, disfrute y disposición. Recordemos que la persona con discapacidad también es un ciudadano.
El empleo, la salud, la educación, es lo primero a lo que la persona con discapacidad debe tener acceso. Debe tenerlo, por derecho natural, y porque solo así podrá satisfacer sus necesidades, para entonces poder empezar a hablar de una inclusión real, concreta, que se ajuste a la medida de sus posibilidades.
Por tanto pensemos en construir una sociedad que en lo físico y en lo mental sea lo suficientemente accesible al mayor número de personas posible. Tengamos muy en cuenta que sin accesibilidad no puede darse la inclusión. No podría darse, ni si quiera como un ideal indicativo.
Luis Hernández Patiño

viernes 19 de octubre de 2007

Una Semana para Reflexionar

Una Semana para Reflexionar:

¡Qué rápido se pasa el tiempo no? Llegamos al fin de una semana muy peculiar, por su relación con la discapacidad.
Hoy por ejemplo, se inicia la campaña Ver Para Creer, cuyo objetivo es el operar de cataratas a personas de bajos recursos. Ojalá que campañas como esta se pudiesen promover permanentemente en todo el país, pues hay una gran necesidad. Al respecto, me gustaría citar parte de una ayuda memoria que recibí de la oficina del congresista Urtecho: “Según los estudios realizados, se ha estimado que en el Perú existirían alrededor de 83,000 CIEGOS POR CATARATA y que esta cifra se incrementaría en 16,000 nuevos casos por año”. ¡Pensemos!
De otra parte, el pasado martes 16 se recordó aquel lejano, pero significativo 16 de octubre de 1980. Aquella fecha marcaría un antes y un después en la historia del movimiento de personas con discapacidad en el Perú.
No fueron pocos los que entonces decidieron salir a las calles, para manifestarse, para hacerse ver y oír. No fueron pocos, y creo haber escuchado que llegaron a 5000. Pero entonces, el colectivo era solo uno, y ahora que lo medito descubro que en esa unidad se basó el éxito de aquella movilización.Al recordar aquellos tiempos, necesitamos detenernos a reflexionar sobre las ventajas que hoy nos daría el estar realmente unidos. No nos dispersemos dividiéndonos y volviéndonos a dividir una y otra vez como si fuésemos células amorfas. Trabajemos juntos por ayer y no solo por mañana como se suele decir en forma lírica. Ese será el mejor reconocimiento que podríamos darle a Antenor Montalbán antes que estar felicitándolo o dándole palmaditas en el hombro.

sábado 13 de octubre de 2007

Día Internacional del Bastón Blanco

Día Internacional del Bastón Blanco:

Hola nuevamente. Quizás me has visto por allí en alguna ocasión. Suelo movilizarme por diferentes lugares, calles y avenidas de la ciudad. Y quizás, también te has percatado que ando con la ayuda de un bastón. Sí, ¡en efecto así es!
Se trata del Bastón Blanco. Los invidentes lo usamos, deslizándolo por el suelo como te habrás dado cuenta al vernos pasar. Así detectamos cualquier obstáculo, escalera, o hueco que pudiera interrumpir nuestro paso. Podemos llegar a donde tenemos que ir: nuestro centro de estudios, labores, etc.
De no ser por aquel bastón, no hubiésemos podido alcanzar el grado de independencia que hoy tenemos. Estaríamos atados a la dependencia de algún lazarillo, con el gasto económico que ello implica, y realmente sería muy poco lo que podríamos hacer. Debe ser bien difícil enamorar a una chica, teniendo a un lazarillo en vez de un bastón al lado.
Yo ando bastoneando desde que tenía 15 años de edad, y pienso seguir haciéndolo por un buen tiempo. Pero quiero hacer aquí un alto, para destacar que el 15 de octubre justamente, se celebra el Día Internacional del Bastón Blanco. Creo que esta celebración bien podría servir de marco para reflexionar.
¿Por qué me ves andando por las calles? ¿Por qué crees que busco tu ayuda? ¿Cuánto crees que necesito de ti?
Acerquémonos para que me conozcas bien, cosa que así te presento a mi Bastón Blanco y así encontramos la respuesta juntos. Cuánto más comunicación haya entre nosotros más factible será la inclusión.

martes 9 de octubre de 2007

Felíz Día Cercil

Felíz Día Cercil

Hace 40 años empezó a funcionar el Centro de Rehabilitación de Ciegos de Lima gracias a la dedicación que pusieron personas como el Comandante FAP Carlos Zegarra Lanfranco quien en su momento perdiera la vista, y sin embargo, no se dejó abatir. Por el contrario puso todo de su parte para sentar el precedente de un antes y un después de la apertura del Cercil.
Soy uno de aquellos que pasaron por las aulas de aquel centro y hoy siento la satisfacción de comprobar que los esfuerzos iniciados por el Comandante Zegarra continúan y el Cercil sigue preparando a personas ciegas que desean seguir luchando por la vida en vez de rendirse.
En el terreno de la inclusión todavía hay mucho por hacer. Pero en el terreno de la ceguera, ¿Qué sería de nosotros si el Cercil hoy no existiera? Ojalá que esta institución cumpla muchos años más de vida.

viernes 5 de octubre de 2007

Una Ciudad para Todos

Una ciudad para todos:

A mí me gusta mucho caminar. Me voy de un lugar a otro por calles y avenidas, entre otras cosas para encontrar trabajo. Fíjate que disfruto mucho de la posibilidad que tengo de movilizarme, y cuando puedo, hasta salgo de paseo.
¡no creas que la cosa es tan fácil! ¿Por qué? Ah, es que no siempre la ciudad resulta accesible para las personas con discapacidad. Por ejemplo, hay lugares en los que no se cuenta con las rampas que son indispensables para las personas que van sobre una silla de ruedas.
Pero felizmente, se están tomando medidas positivas al respecto. Una de ellas tiene que ver con la ordenanza 208 del municipio distrital de San isidro, que ha sido publicada hoy en el diario el Peruano. Dicha ordenanza regula las normas de accesibilidad urbanística, así como arquitectónica, y eso es muy importante.
Lógicamente, aún falta mucho por hacer en cuanto a la accesibilidad. Pero, ¡vamos! Se están dando pasos dignos de seguir, y aquello merece un cálido reconocimiento. Es de esperar que otros municipios hagan lo suyo, pues la accesibilidad es indispensable para la integración de las personas con discapacidad.
Qué importante sería el contar con una ciudad, ¡que fuese lo más accesible que se pueda! Este es un caro anhelo; lo sé. Pero pongamos cada cual un granito de arena para que dicho anhelo se torne en realidad.
¡en hora buena!

martes 2 de octubre de 2007

A los Periodistas

A los periodistas:

Hemos entrado a octubre, mes de procesiones, turrones y tradiciones, con una impresionante velocidad. Realmente, ¡qué rápido que se nos va el año!
Pero ayer, se celebró el día del periodista, y con tal motivo quiero saludar a los hombres y mujeres de prensa. Tengo la suerte de contar con buenos amigos entre ellos, y más que felicitarlos, quiero agradecerles por la nobleza con la que desempeñan su labor de orientar al tiempo de dar información.
Para mí, el periodismo es algo más que un oficio. No se queda en ser una simple carrera. Es un quehacer trascendental, íntimamente relacionado con la posibilidad de cambio que tanta falta hace en el campo de la vida social. Y es a partir de eso que yo encuentro una gran vinculación entre discapacidad y periodismo.
Mis amigos periodistas saben qué pienso al respecto de lo antes dicho. Pero me encantaría aprovechar esta ocasión, para invitar a que la prensa en general se acerque cada vez más a las personas con discapacidad. Nosotros necesitamos que la comunidad nos conozca.
Lamentablemente, hay una gran falta de información sobre lo complejo de nuestra problemática. La gente se hace una y mil ideas falsas sobre nosotros, y abundan tanto los mitos como las leyendas.
Frente a eso los periodistas podrían ayudarnos mucho, despejando los prejuicios que hay en cuanto a nosotros. Necesitamos que ustedes amigos periodistas nos ayuden a construir el puente por el cual podamos transitar hacia la inclusión que las personas con discapacidad tanto anhelamos.
¿No quisieran ser ustedes agentes promotores de un proceso de inclusión concreto?
¡En nosotros tienen la oportunidad!