martes 27 de noviembre de 2007

Conversando

Conversando.
El viernes que pasó, nos reunimos en el Congreso gracias a la invitación del representante Michael Urtecho. En esta ocasión fue para constituir la mesa de trabajo sobre ceguera.
El congresista Urtecho ha estado invitando a personas con diferentes discapacidades para organizar mesas de trabajo que se aboquen al enfoque y estudio de lo peculiar y complejo de los problemas que día a día enfrentamos. Ello es algo muy loable y merece un sincero reconocimiento.
Pero luego del acontecimiento del viernes llegó el domingo, y entonces se celebró el día de la no violencia en contra de la mujer. Eso fue también para mí un motivo de reflexión ya que me puse a pensar en la mujer discapacitada, en el grado de vulnerabilidad en el que ella se encuentra. Es necesario poner atención a la situación de nuestras mujeres, y especialmente a las de aquellas que enfrentan diversas limitaciones que les hacen la vida más complicada.

domingo 18 de noviembre de 2007

Conversado

Conversando.

Ayer caminaba por la calle, y de pronto escuché a una chica que le decía a otra amiga: “Yo me financié mi carrera sola”. Me las arreglaba para laborar y estudiar al mismo tiempo, y fue así que salí adelante”. En verdad, ¡qué mérito el de aquella señorita!
Al oírla, pensé que lo mismo habría que decir acerca de aquellas personas con discapacidad, que no se rinden. Frente a una problemática realmente complicada, en este mundo hay mujeres y hombres que se deciden a bregar, movidos por objetivos concretos. Luchan, se esfuerzan hasta más no poder, y en ciertos casos logran realizarse.
Tales personas reclaman sus derechos, ¡lógicamente! Pero no se quedan en el plano de la queja. No están esperando que todo se lo den, y por el contrario, se encuentran en una búsqueda permanente de medios y oportunidades.
¿No crees que estas personas empeñosas, aguerridas, merezcan todo el apoyo?La comunidad y las autoridades deben hacer propicias las condiciones económicas, sociales, culturales, para que las personas con discapacidad que hagan méritos puedan verse realizadas. Que la discapacidad no se convierta en un motivo de desaliento, amargura y desengaño, por falta de una adecuada atención. Qué trágico debe ser el llegar a viejo, y sentir que de nada ha servido luchar. Pero qué satisfacción se debe sentir cuando se descubre que el esfuerzo hecho ha valido la pena, por duro que este haya sido. Esto último hay que promoverlo

martes 13 de noviembre de 2007

Hay de Todo

Hay de Todo

En más de una ocasión, las personas con discapacidad nos encontramos con gente fría, egoísta, displicente que ni se inmuta al vernos pasar. Ni se detiene para ver si algo necesitamos y en buena cuenta se sigue de largo como si ni existiésemos.
Pero no se puede generalizar, y el otro día pude comprobarlo. Salía de mi trabajo y con la ayuda de un vigilante paramos a un microbús. Ni bien se detuvo este el cobrador se preocupaba porque subiese con calma y le indicó al chofer que se espero hasta que yo estuviese sentado para arrancar. Solo entonces le dijo: “Vamos, lleva”. Al llegar a mí destino, el cobrador, me dedicó toda su atención del mismo modo que al principio y no se quedó tranquilo hasta que vio que yo ya estaba en la vereda.
Como veras hay de todo y lo bueno, ¡vale la pena destacarlo! Como me gustaría que muchas otras personas siguiesen el ejemplo de aquel humilde cobrador. Si así fuese, ¡cuánto cambiarían las cosas!

domingo 4 de noviembre de 2007

Conversarte un Poco

Conversando
Hola. En esta ocasión te quiero contar que estoy pensando dedicar ciertos días de la semana a publicar cosas específicas. Por ejemplo, los domingos podrían ser para conversar sobre la familia. Tal vez los lunes y martes para hacer entrevistas a algunas personas con discapacidad. Lo que deseo es que este blog sea variado. Y si tienes alguna sugerencia escríbeme para hacérmelo saber.
Hoy al redactar estás líneas estoy pensando en lo que puede haber sido este fin de semana largo para las familias en las que hay alguna persona con discapacidad. Es estel caso tuyo? Tienes algún esposo, hijo, hermano, etc. con alguna limitación? Lo han integrado a sus actividades?
La integración comienza por la familia. Si en ella, que es la célula básica de la sociedad las personas viven aisladas, ajenas cada una por su lado será imposible hablar de una integración social progresiva. Pensemos al respecto y hagamos de la familia el almácigo de una real integración